Soneto 0 (fallido)
La gran estrella, que piel damasquina
colorada volvía, aquel terso réptil,
coloreado e hilado, la huye dúctil,
no halla quién le responda y lo imagina;
¿por qué obviaste tu velo frío al lucero
que por su ojo la ráfaga aviva?,
¿por qué requemó, mi morada dádiva,
el viento al mortal, vuestro pasajero?
Por nácar escamado, impunida
arrullé otras, decía Naturaleza,
y volví y ví tocada mi elegida
y cedí esta vez, cegada y con vileza;
sentía envidía malsana empedernida
no gozando de esta Eba y su vellezza
colorada volvía, aquel terso réptil,
coloreado e hilado, la huye dúctil,
no halla quién le responda y lo imagina;
¿por qué obviaste tu velo frío al lucero
que por su ojo la ráfaga aviva?,
¿por qué requemó, mi morada dádiva,
el viento al mortal, vuestro pasajero?
Por nácar escamado, impunida
arrullé otras, decía Naturaleza,
y volví y ví tocada mi elegida
y cedí esta vez, cegada y con vileza;
sentía envidía malsana empedernida
no gozando de esta Eba y su vellezza
Es la primera vez que compongo algo así. Espero no haber cometido muchos errores; ¡si los ve, avíseme!
25/08/07 17:10 Vaya, acabo de ver que conté fatal las sílabas... siempre se me dió mal, desde muy pequeño. La próxima vez pondré un detallado cuidado en ello.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Vínculos a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Página principal